Y después de Rafael Trujillo…llega Joaquín Balaguer Ricardo. (23)

Y después de Rafael Trujillo… llegó Joaquín Balaguer Ricardo.

 

 En el año 1966, en su discurso de toma de posesión, el Dr. Balaguer quiso convencer  de que no iba a gobernar con el làtigo del tirano caído, de que no utilizaría sus métodos, cuando dijo:

 “Yo no he venido aquí a ponerme el uniforme y las botas deTrujillo, sino a hacer un intento sincero para lograr que esos símbolos de opresión desaparezcan de la vida de todo dominicano.”

 Y durante sus primeros doce años de gobierno, fueron asesinados alrededor de dos mil ciudadanos por motivaciones políticas, todos opuestos a su régimen imperante en aquella época.

Durante su permanencia al lado del tirano Trujillo se adapta, aprende y actua para mantenerse en el barco de la dictadura.  Luego que esta desaparece, emplea la basta experiencia adquiridad para hacer realidad su ambición política: gobernar mientras vida tuviera. 

Su habilidad estuvo en que se dejó manipular hasta reunir la fuerza necesaria para luego convertirse en manipulador.  Su genialidad, en que aparentó dejarse arropar por el sentimiento trujillista, el de los valores de la derecha y el de la pasión anticomunista, porque así lograba sus propósitos, porque antes que otra cosa, el fue balaguerista.   Pero, no se puede hablar de una “Era de Balaguer”, porque este para llegar a la presidencia lo hace con una base electoral eminentemente trujillista, obteniendo el benefició del trauma màs dañino de la dictadura, y se mantiene utilizàndo los métodos y las instituciones con el sello hasta ahora indeleble que el tirano caído creó; en el tiempo en que gobernó, fue la continuación de la “Era de Trujillo”. 

 Su inteligencia le aconsejó no hacerle nunca sombra a la figura de Trujillo, por lo cual vivió de su régimen mientras este se mantuvo. 

El fue una figura que proyectó una vida pública austera, casi espartana;  proyectaba que los vicios mundanos no tenían cabida en su cotidianidad.  El dinero, el de las arcas del estado que por largo tiempo administró, nunca lo utilizó para acumular una riqueza personal, ya que fue uno de los medios del cual se valió para retener el poder presidencial, su real ambición, dejando  que unos pocos dispusieran del patrimonio de todos, para conveniencia de su proyecto  político.  

Pero lo más notorio de todo lo relacionado con su poderío político, fue ver lo que sucedió cuando desapareció físicamente. Aquellos que siempre buscaron sucederle fuera de su partido, impedir cualquier acto que empañara su memoria o utilizar una serie de medios para honrar la misma, pretendiendo con esto último homenajearlo postumamente por sus méritos; pero la realidad era que buscaban en el fondo, ganarse el favor electoral de aquella masa que siempre lo siguió.

¿Pero quién era este hombre que a pesar de sufrir los achaques naturales de toda vejez, logra en el tiempo y el espacio que había estado ocupando hacer realidad sus deseos como pocos?  ¿Un experimentado funcionario de una burocracia dictatorial o un espíritu agraciado de la divina providencia?  Talvez  un híbrido de las dos juntas.

Los siguientes capítulos del libro La Fonda a partir del primero de Julio, trataràn el tema de la continuación de la “Era de Trujillo”, y del hombre que hizo posible  sucediera, el Dr. Balaguer.  

 

 

 

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